INNOVACIÓN EMPRESARIAL: UN PASO IMPRESCINDIBLE PARA CRECER
Invertir en innovación es uno de los pilares básicos para promover el desarrollo de las empresas. Como es natural, estas acciones acarrean costes y riesgos, pero es imprescindible para hacer que un negocio se consolide y sea competitivo.


Innovar es sinónimo de hacer una empresa más competitiva. Además de generar un efecto positivo sobre la productividad, los procesos de innovación contribuyen a reducir los costes unitarios y a aumentar las ventas empresariales, lo que también repercute finalmente en un incremento del empleo.

Estas son algunas de las conclusiones del informe 'Innovación Empresarial en España', elaborado por Néboa Zozaya para el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

La innovación empresarial en España
Para innovar es necesario emprender cambios que pueden ser más radicales, enfocados a alcanzar y sostener una posición de liderazgo, lo que implica mayores costes e incertidumbres o cambios mediante imitación, que permiten mejorar la posición relativa de la empresa sin incurrir en excesivos riesgos y costes.

Según el estudio sobre Innovación Empresarial en España, anteriormente mencionado, los sectores industriales son más innovadores que los de servicios, sin embargo, la rama con mayor proporción de empresas innovadoras son las de intermediación fnanciera y las de ingeniería y consultoría (ambas del sector servicios).

Invertir en innovación contribuye a mejorar la competitividad de la empresa
El gasto en innovación de las empresas españolas no se dedica sólo a procesos de Investigación y Desarrollo (I+D), también se consideran actividades innovadoras la adquisición de maquinaria y equipamiento y la adquisición de otros conocimientos externos. Asimismo, las actividades formativas, el diseño y preparación de productos o servicios, también se consideran innovación.

Innovación en España: Recursos Humanos
La formación continua es fundamental para no quedarse atrás en avances e innovaciones, no obstante, según se demuestra en el informe de Néboa Zozaya, la participación de los profesionales y directivos españoles en programas de formación es muy escasa en comparación con los demás países europeos.

La proporción de población nacional dedicada laboralmente a Investigación y Desarrollo es algo inferior a la media europea, si bien España es el país de la OCDE que más ha incrementado su empleo en ecuaciones de recursos humanos para la ciencia y la tecnología entre 1995 y 2002, alcanzando una tasa anual de crecimiento del 8,4%, frente al 4% de la media.

Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones (TIC)
Este es área de innovación menos desarrollada en España. El nivel de empleo de tecnologías de la información respecto del PIB es uno de los más bajos de Europa, por detrás incluso de Italia y Portugal. Además, tal y como se refleja en el Estudio de Innovación, la evolución tampoco resulta favorable y en los últimos años se ha observado una ligera desaceleración en la inversión.

Las empresas españolas muestran dificultades para desplazarse de la accesibilidad a la aplicación real de las tecnologías. La introducción de Internet y del comercio electrónico en la empresa debe servir para optimizar su funcionamiento organizativo con nuevas bases tecnológicas, no para plasmar digitalmente las estructuras preexistentes.

Emprendedores
El grado de espíritu empresarial en la población de un país está muy relacionado con las oportunidades laborales y el nivel de paro. España es uno de los que registra un mayor número de autoempleados y, tal y como indica la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos, alrededor del 16% de la población española ha creado una empresa en algún momento de su vida.

El perfil del emprendedor español, según un informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), es el siguiente: fundamentalmente hombres (70%), la mayoría jóvenes (de entre 25 y 34 años), con estudios y que parten de una experiencia profesional previa (87%). No obstante, se está produciendo un cambio progresivo en este perfil: la edad media ha comenzado a disminuir significativamente, sobre todo entre las mujeres. Además, el papel de éstas últimas está cobrando más importancia, si bien los emprendedores siguen siendo predominantemente varones.

Otro dato relevante: según el Flash-Eurobarometer de la Comisión, la propensión al autoempleo está cayendo en la mayoría de países europeos. Los motivos de esta falta de aliciente para montar un negocio propio son la falta de ingresos fijos, la inestabilidad laboral, los riesgos en climas económicos adversos y la falta de seguridad social.

Transferencia del conocimiento
Otro de los aspectos que aborda el informe de 'Innovación Empresarial en España' es el de la transferencia tecnológica y de conocimiento a través de la cooperación empresarial con otros agentes económicos: colaborar con universidades y centros de investigación permite a las empresas acceder a la investigación tecnológica básica pudiendo incorporarlo en su actividad productiva. Esta relación es mutua, ya que también resulta importante que las universidades y otros centros investigadores conozcan las necesidades y problemas a los que se enfrentan las empresas.

Las estructuras más consolidadas en esta área son las Oficinas de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRI), los Centros Tecnológicos, los Centros de invocación, los Laboratorios de Homologación y Ensayo y los Parques Tecnológicos. Las Instituciones de Transferencia de Tecnología (ITT) actúan como vínculo entre las empresas y el área investigadora, contribuyendo a una mayor y más rápida comercialización de los resultados. Además, también se propicia una mejor gestión de los derechos de propiedad intelectual y de las capacidades investigadoras de la organización investigadora pública.

Más información:

Dirección General de Política de la PYME


Bárbara Maregil
Contacta | Mapa web | Publicidad | Aviso legal