ADAPTARSE A LOS CAMBIOS, CLAVE DEL ÉXITO EMPRESARIAL
Flexibilidad y capacidad para adaptarse a los cambios. Es la clave que define al directivo del siglo XXI. Cualidades como la creatividad y la imaginación o la capacidad de aprendizaje pueden ser definitivas para lograr el éxito en los negocios. Así se desprende de un estudio elaborado por la consultora PeopleMatters.


Innovación constante, una permanente búsqueda de una mejor manera de hacer las cosas y capacidad de adaptación. Son algunas de las características que ha de cumplir el directivo del siglo XXI para gestionar una empresa con éxito.

Flexibilidad y capacidad de adaptación
Esta es una de las conclusiones del informe 'El Perfil del Directivo ante los Cambios de Mercado', elaborado por la consultora People Matters tras estudiar diversas multinacionales y grandes empresas españolas. En este informe se describen las cualidades que requiere el empresario actual para cosechar el éxito profesional. En un mercado tan cambiante y dinámico como el actual, el directivo ha de ser flexible y capaz de adaptarse a un entorno donde los cambios son cada vez más rápidos y frecuentes.

Gestión del talento, clave fundamental
Tal y como afirma el estudio, el directivo ha de asumir estos retos con armas como una mente imaginativa y creativa, capaz de dominar y promover las nuevas tecnologías y contar con una gran capacidad de aprendizaje para convertirse en gestor proactivo de personas y equipos.

Otro de los grandes retos que asume el empresario actual es la necesidad de atraer y retener a los talentos. El personal cualificado y especializado es complicado de encontrar y crea una presión adicional para los equipos directivos.

El profesional de la empresa ha de ser también sensible a los cambios demográficos: la multiculturalidad está afectando a las empresas y a la manera de dirigirlas. Las organizaciones son cada vez más diversas y los ejecutivos han de estar preparados para saber obtener el mejor rendimiento de cada persona.

Relaciones jefe-empleado
Y es que crear una cultura de productividad y generar compromiso con respecto al proyecto empresarial es cada vez más importante. El directivo ha de lograr la identificación de todo su equipo con la empresa y generar un sentimiento de pertenencia, para que los empleados sientan como propia la misión y cultura de la organización.

Una de las claves para conseguir este objetivo es mostrar sensibilidad ante las demandas de equilibrio entre la vida personal y profesional, por conocer las expectativas de los empleados y conciliar distintos puntos de vista. La flexibilidad es nuevamente clave a la hora de gestionar las relaciones jefe-empleado.

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PeopleMatters

Bárbara Maregil
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