TRABAJO Y FAMILIA: SOLUCIONES PARA COMPATIBILIZARLOS
Las extensas jornadas laborales muchas veces impiden dedicar la suficiente atención a la vida en pareja y a los hijos. Mejorar la política de subvenciones para estos casos y flexibilizar los horarios son algunas de las soluciones necesarias para conciliar vida laboral y familiar.


Lograr una armonía entre la vida familiar y laboral es un objetivo que está lejos de alcanzarse, según un presentado por el Instituto de la Mujer realizado en el marco de las actividades del Observatorio para la Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres.

Según este estudio para el 46% de la población entrevistada la compatibilidad entre la vida familiar y laboral es algo muy complicado. De hecho, el 65% de los encuestados señalan que estarían dispuestos a pagar más impuestos con el fin de obtener una mejora en los recursos de apoyo a las tareas familiares.

Esto sólo es un reflejo de la realidad social: actualmente el desempleo femenino es superior al masculino, a pesar de que cada vez más mujeres se incorporan al mundo laboral.

Además, se mantiene una diferencia salarial relevante en los mismos puestos de trabajo y las responsabilidades familiares siguen siendo asumidas en mayor medida por las mujeres, lo que da lugar a importantes dificultades para conciliar la vida laboral y profesional.

El desempleo femenino es superior al masculino
¿Qué dice la Ley?
Actualmente la legislación que se aplica en estos casos es la Ley 39/1999 de 5 de noviembre para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras.
Esta ley modifica, entre otros textos, el Estatuto de los Trabajadores y en ella se regulan los permisos de maternidad y paternidad, se amplía el derecho a la reducción de jornada y excedencia para el cuidado de hijos menores de seis años y personas mayores o enfermas.

En este texto también se declara la nulidad de los despidos motivados por embarazo, solicitud o disfrute de permisos por maternidad, paternidad y cuidado de familiares. Además, se crea una nueva prestación de la Seguridad Social referida al riesgo durante el embarazo, con la finalidad de proteger la salud de la mujer trabajadora embarazada.

Asimismo, en el pasado año 2004 se aprobó una orden en el Consejo de Ministros para adoptar medidas para favorecer la igualdad entre hombres y mujeres. En ella también se recogen algunas iniciativas para contribuir a que disminuya la desigualdad entre sexos en todos los ámbitos de la vida cotidiana, entre ellos el laboral. Así, entre otras medidas, se acordó que el 60% de las acciones del Plan Nacional de acción para el empleo se dirija a mujeres, lo que supondrá que en el primer año de aplicación 1.250.000 mujeres se verán beneficiadas. Además, se fomenta la contratación de mujeres en la Administración General del Estado y la incorporación de mujeres órganos directivos de las empresas y en consejos de administración, así como la concesión de microcréditos a mujeres emprendedoras y empresarias.

Las soluciones
En cualquier caso parece que las leyes se han quedado escasas para llegar a esa conciliación entre familia y trabajo. Por ello, organizaciones como la Asociación Mujer, Familia y Trabajo reclaman más soluciones, alternativas y reformas que incentiven la armonía en la vida familiar y laboral.

Algunas de las medidas que se reclaman son:

- Mejorar la política de subvenciones, ayudas y servicios:
Destinar más recursos a servicios de guarderías, residencias para personas mayores y personas dependientes. Ampliar los servicios de comedores escolares en los centros educativos y el desarrollo de actividades lúdico-educativas fuera de horario escolar y en el periodo vacacional de menores.

Subir la paga a las madres trabajadoras de 100 a 200 euros y hasta que el niño tenga 5 años de edad, crear también una paga para madres y padres que no trabajen fuera de casa, ofrecer descuentos en medicamentos para menores y personas que no se puedan valer solas.

Ayudas para empresas que creen puestos de trabajo flexibles, como bonificar el 100% de la cuota empresarial a la Seguridad Social, eliminar el coste en los contratos de los trabajadores que suplan una reducción de jornada, bonificar el 100% durante 6 meses para empresas que contraten a mujeres que se reincorporen a la vida laboral. Ampliar las reducciones fiscales actuales (cuantificadas en 1.200 euros anuales por cada hijo) tanto por maternidad como por cuidado de hijos.

- Flexibilizar horarios y jornadas.
Adoptar unos horarios laborales similares a los europeos, que no significan una reducción de jornada, sino una concentración más lógica y adaptada al modelo familiar actual con ambos cónyuges trabajando fuera de casa.

Ampliación de la baja maternal en dos semanas, implantar baja paternal de 15 días de duración y simultánea a la baja maternal, crear un permiso retribuido quince días antes de la fecha prevista del parto para la madre.

Ampliar el horario y el periodo de lactancia de 1 a 2 horas y de 9 a 12 meses sin que afecte al salario.

Desarrollo del teletrabajo, en los puestos en los que sea posible, aunque sin suprimir del todo el contacto dentro de la empresa. - Dar lugar a un cambio cultural en las empresas
La relación entre productividad y la instauración de políticas familiarmente responsable está claramente demostrada. Incluir y reflejar en los convenios colectivos las medidas de conciliación a adoptar por las empresas, ya que actualmente sólo una de cada cinco empresas reconocen en sus convenios medidas de conciliación.

Según un informe realizado por la Sloan School of Management de Massachussets, 'los mejores directivos son los que dando soporte a la vida familiar y privada del empleado obtienen los mejores resultados y rendimiento para su empresa: la empresa se beneficia del equilibrio si las personas dedican menos tiempo y más productivamente a su trabajo'.

- Conseguir un cambio cultural también en la sociedad:
Es sin duda el paso decisivo para que la conciliación familiar y laboral sea un hecho: conseguir una mayor valoración del trabajo de las mujeres (tanto de las que ejercen un trabajo remunerado como las que no), así como un verdadero reparto de las responsabilidades en el ámbito privado, son algunos de los pasos a seguir para lograr este objetivo.

Según un estudio del IESE sobre Políticas de Conciliación Trabajo-Familia, dirigido por Nuria Chinchilla, 'tener una cultura de apoyo a la conciliación de trabajo y familia es casi más importante que las propias políticas'. Y es que en la práctica 'es clave el apoyo real de los mandos intermedios y de los supervisores en la empresa, que son quienes tienen que decidir sobre la aplicación de estas políticas en el día a día'.


DIRECCIONES DE INTERÉS

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Asociación Mujer, Familia y Trabajo

Centro Internacional Trabajo y Familia


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